Un dia agotador como el anterior nos obligó a tomar con un poco de tranquilidad el día por venir. Asi que despues de levantarnos medianamente tarde y desayunar armamos el plan del día, para culminar la mañana partimos rumbo a la Vila, para el lado norte, asi podíamos cambiar unos dólares y pasear por esta preciosa parte de ilhabela. Por la tarde la idea era ir para el sur de la isla donde se encuentran las playas mas chics, entre ellas, praia curral.

Bajamos de la cocaia hasta pereque a tomar el micro, tener en cuenta que no todos siguen por la costa y algunos se internan en el pueblo en el morro. El trayecto será de unos 20 minutos, a ver una plaza a nuestra izquierda y una cruz que da acceso a una iglesia a nuestra derecha sabemos que hemos llegados a la Vila.

La Igreja Matriz de Nossa Senhora da Ajuda e Bom Sucesso es un templo de estilo colonial construido por los esclavos entre 1697 y 1718, quienes utilizaron como principales materiales la piedra, conchas y el aceite de ballenas. Fue inaugurada en el año 1806 y reformada a mediados del siglo XX por Alfredo Olían, mezclando el barroco con su estilo original. En su interior se guarda un hermoso panel dedicado a Nossa Senhora da Ajuda.

Uno de los grandes atractivos turísticos de la Vila es su Centro Histórico, con monumentos declarados Patrimônio Histórico, la Reserva Marinha da Ilha das Cabras y los numerosos naufragios ocurridos en la zona frecuentados por los amantes del buceo y submarinismo.

Comenzamos con un paseito por la pequeña playa-muelle donde los mejores veleros de los potentados de la zona descansan mansamente a la espera de que sus dueños decidan montarlos.

Caminamos por el centro donde varias casas antiguas ofician de locales comerciales refaccionados. Se destaca el ex Hotel Sao Paulo que se ha convertido en un centro comercial amigable, donde confluyen las boutiques de moda alternativa, tiendas de antigüedades y tiendas de dulces o el Free Port Café para tomarse un buen trago y comprar artículos de tabaquería.

Para finalizar el paseo fuimos al antiguo embarcadero que hoy es el lugar de descenso de los cientos de pasajeros de los grandes cruceros que cruzan el canal rumbo a Rio de Janeiro.

Ahora para el sur a Praia Curral

Terminado el recorrido por la colonial Vila nos tomamos el mismo colectivo con el que vinimos, pero en ves de bajarnos en pereque seguimos hasta la rotonda donde se accede a la balsa de cruce al continente. En este lugar se dividen claramente los micros en norte y sur, asi que despues de averiguar bastante conseguimos un colectivo que fuera al sur a las playas que nosotros buscábamos.

Para este lado a diferencia del norte, todo esta costa bordea el morro y por ende, la carretera es elevada con precipios y acantilados por doquier. Pasamos por la Ilha das Cabras donde se practica mucho buceo, la hermosa praia do Portihno, las praias do Feticeira, Juliao y Grande, para finalmente llegar a Curral

Allí está el famosísimo hotel DPNY Hotel, elegido en 2010 como el mejor hotel de playa de Sudamerica, y que se incrusta dentro de la playa misma. Fotitos de rigor en la entrada del hotel, pudimos espiarlo un poquito por dentro, realmente hermoso. Y de ahi a bajar por un caminito lateral que conduce a la playa y sus arenas doradas.

Llegamos y realmente la playa es hermosa, de aguas tranquilas porque da al canal, pero con lindos paradores, y varias embarcaciones pequeñas a vela que pueden partir desde esta zona sin problemas. Eso obliga a delimitar con boyas y sogas la zona de entrada y salida de las mismas evitando problemas.

Otro datito a favor es que es una playa de fondo regular que profundiza lentamente evitando sorpresas, también se marca la zona en que profundiza, en definitiva un buen lugar para nadar y juguetear mucho en el agua.

Despues de un buen rato nos dedicamos a almorzar, bien tarde por cierto, unos mejillones al escabeche que estaban mortales, acompañadas de unas cervezas bien frescas. Otro gran momento de relax.

Como era de esperarse, despues de bajar un poco la comida no faltaron los chapuzones sub actuaticos. Así transcurrió la última tarde en Ilhabela donde pudimos aprovechar sus encantos naturales hasta el final del día. Ya mañana comenzaríamos a pegar la vuelta rumbo a la impresioante San Pablo...pero eso ya es otra historia.

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