Bueno amor, nuestro último día en Maresias, nos vamos a la playa tempranito! Así la desperté, pobre santa, después del baile de la noche anterior. Pero como se sentía algo culpable, je, accedió sin chistar.

Arriba a desayunar y de ahi directo a la playa. Un día distinto se iba a presentar ya que al ser domingo, el parador Os Alemaos estaba que explotaba de gente. Por lo general los paulistas vienen a bailar y se queda a disfrutar del día de playa posterior asi que mucha linda gente de la noche se volvía a ver de día.

LLegamos a nuestras cadeiras asignadas por los amables morochos que ofician de seguridad, acomodadores y mozos, unos verdaderos multitasking. Bronceador de rigor y a disfrutar de una nueva jornada a puro sol.

Entre tantas sombrillas algo que nos divirtió mucho fue escuchar las conversaciones de nuestros vecinos. Gracias a que mi portugues es bastante aceptable podía ir traduciendo las largas charlas de parejas y familias de nuestra edad, fieles representantes de la clase media brasileña. Una buena forma de conocer en profundidad un país y a su gente..o no?

Obviamente aprovechamos tambien para degustar una bem gelada con unos camarones fritos...toda una delicia de la playa. Es increíble la cantidad de cerveza que se puede beber en Brasil, según lo que pude averiguar, al ser mucho mas suave y tomarse tan fría, sumado a la constante deshidratación producto del calor hace que el cuerpo pida y pida líquido...ya sé, quizas no suene a explicación muy convincente, pero quien te quita lo bailado despues...jejejeje

No podían faltar los chapuzones en el agua maravillosa, asi que la cosa transcurría en un ida y vuelta constante al agua y al parador para disfrutar del mar y de las bellezas paulistas que se desparramaban al por mayor!

Para este día en particular tuvimos la suerte de disfrutar de una jornada muy surfística. Maresías es bien conocido ya que en sus playas suelen realizarse los campeonatos estaduales, regionales y nacionales de surf, siendo también fecha itinerante del Mundial de SUP en Brazil.

Ya cuando entramos al mar la zona marcada para surfers estaba a pleno, con mucha actividad, lo que hace que tengamos que tener ojo en como movernos...esta zona es de ellos y nosotros, los simples bañistas, tenemos que respetarla mucho.

Me acerqué a tirar algunas tomas aprovechando la cámara acuática. Tuve suerte y pude obtener algunas instantaneas claras y cercanas, un placer verlos moverse sobre las ojas cabalgando las tablas. Algo irrepetible.

Bye Bye Maresias

Todo tiene un final y en este viaje le toca la despedida a Maresias, un pueblo que nos recibió con los brazos abiertos, con toda su simpleza, humildad y cariño. La pasamos de mil, nos divertimos de día como de noche y para nuestra incipiente relación fue un híto que no se va a olvidar nunca. Ya sus playas, sus olas, el boliche sirena, el restaurante os alemaos y tantas cosas lindas que vivimos en este paraíso serán añoradas. Ahora, una nueva aventura, Ilhabela será el destino...pero eso será mañana.

Comentarios 0

Sirvase dejar un comentario

El comentario será moderado antes de ser publicado

Formulario de contacto


 
www.000webhost.com