El despertar estuvo de lo mas bueno, el cuerpo y la mente descansada nos invitaba a levantarnos y ver lo que la noche anterior no habíamos podida observar como corresponde....el inmenso y misterioso mar.

Por la mañana pudimos evaluar un poco mejor el hotel, Hotel Azul da Cor do Mar (mas info acá) , al que habíamos llegado en medio de la noche anterior. Las habitaciones se ubican en dos plantas en forma horizontal, como los típicos hoteles de ruta norteamericano. Nos tocó en PB cerquita de la recepción una habitación limpia, luminosa, lo suficientemente espaciosa y con las comodidades habituales para este tipo de alojamiento. La internet funcionaba correctamente y el baño entregaba una ducha con las dos corrientes de agua en perfecto estado.

El desayuno, un clásico de todo Brasil, estuvo a la altura de las circunstancias. Galletitas, budines, frutas, café con leche, jugos naturales varios, panes de distinto sabor, huevos revueltos, panceta ahumada, mermeladas infinitas y todo lo que se pueda poner en una mesa desayunadora estaba ahí. El día es largo y un desayuno frugal asegura energía para llegar al final de la jornada en buenas condiciones.

Ya desde el piso de desayuno se podía"oler la mar" y eso nos puso muy felices, ya estábamos en destino y empezando a disfrutar de las merecidas vacaciones. Por la ventana se veían los morros del oeste que terminaban de complementar un paisaje paradisíaco de este tan poco conocido, para los extranjeros, destino de Brasil.

 

Ahora posicionemos un poquito donde realmente estábamos. Maresías pertenece al departamento de São Sebastião en el norte paulista y se encuentra 173 km de la ciudad capital del estado, San Pablo.

Suele ser la playa donde pasan el fin de semana la elite paulista y, en contraste, o no tanto, los surfers de la misma ciudad. Por ello de día se ven innumerables surfers en el agua y gente joven de clase media media alta en los paradores playeros. Por la noche todos confluencian en los bares nocturnos de la zona para terminar bailando a mas no poder en el boliche por excelencia de la zona... Sirena, un lugar que han venido a tocar desde Fat Boy Slim hasta David Guetta.

Ya desayunados nos preparamos para nuestro primer dia de playa. El lugar elegido era el parador frente al hotel, Os Alemaos, que cuenta con servicio de cadeira y parasol incluido por el hotel. Sol a rabiar y empezamos a ponernos a tono con el lugar...cerveja bem gelada. Como era de esperarse la gente alrededor nuestro resultó por demás tranquila, mucho jóven yuppie paulista, por lo general en grupos de dos o tres parejas. El calor se hizo sentir de entrada nomas, asi que aprovechamos para el cumplir con el ritual tan deseado de la primera zambullida al mar.

El color del agua como era de esperarse paradisíaco. Aprovechamos la nueva adquisición tecnológica, una cámara fotográifica-filmadora acuática Kodak Playsport, para realizar unas lindas tomas dentro del agua....algo muy divertido!

Ya entrada la tarde aprovechamos para caminar un poco por la Av. De Francisco Loup hasta el puente que comunica la bifurcación de la Rod. Río-Santos y la Rua das Gaviotas que sale de Maresías rumbo a Sao Sebastian. Un lindo paseo de no mas de 10 cuadras viendo la capela Sao Benedito,la Praca internacional do surf y la estacion de bomberos entre otras cosas.

Llegada al hotel, baño de rigor, descanso reparador y a comer nuevamente al parador Os Alemaos una rica pizza con la luna y el mar de fondo. El primer día completo en Maresías estaba culminado y con creces.

Comentarios 0

Sirvase dejar un comentario

El comentario será moderado antes de ser publicado

Formulario de contacto


 
www.000webhost.com