Cada viaje aparece como una sorpresa, una bendición que nos regala la vida, que nos permite conocer lugares, historias, culturas. Sentirse un viajero es algo que nos acerca a ese mundo tan grande y distinto en cada rincón. Nuestra apuesta siempre ha sido estar atentos a las ofertas de las aéreas y en base a ellas, planificar el nuevo road trip. No es que querramos ir a cualquier lado porque si, sino mas bien, tenemos en nuestra mente una vairedad de sueños a cumplir y sólo esperamos que se produzca la coincidencia.

En esta nueva aventura se dieron no solamente esas dos coincidencias sino una sumatoria de situaciones para que se pudiera realizar. Como primer evento y casi fundamental fue el nacimiento de mi segundo hijo, Benito, lo que obviamente cambiaba de plano los posibles destinos. Una ves asumida su llegada y consensuada con su pediatra la posibilidad de viajar y a donde (las características fundamentales eran un lugar templado, con amplias posibilidades médicas, preferentemente una metróplis y que sea amigable y de fácil acceso ante los imprevistos médicos), esperamos a que surgieran las otras coincidencias.

Asi pues apareció la propuesta. Lan ofreció por un breve tiempo un off del 40% en pasajes a Nueva York, como negarse a ese destino que ya había soñado tantas veces. Conseguimos pasajes para el mes de abril, en la primavera neoyorquina, y se sumó nuevamente mi otra hija, Francesca.

LLegado el día el trámite en Ezeiza fue bastante normal y a la hora señalada estábamos embarcando en el 767-300ER de LAN. En un rato despegamos y tras un viaje tranquilo, algo movido en el aterrizaje, llegamos a Santiago de Chile, donde hicimos una parada técnica (igual tuvimos que bajar del avión). Aprovechamos la parada para hacer una visita al free shop del aeropuerto de Santiago de Chile y sacar algunas pics, con un Moai incluido (Un moái, del rapanui moai "escultura", es una estatua de piedra monolítica que solo se encuentra en la Isla de Pascua o Rapa Nui, perteneciente a la Región de Valparaíso, Chile) para ya al cabo de una hora, despegar a nuestro destino final.

Debo reconocer que no le tenía mucha confianza a LAN mas por ser una aerolinea sudamericana que por otra cosa. Por suerte estaba totalmente equivocado, el servicio es realmente de primer nivel, con una atención fantástica de su personal en vuelo y un servicio tanto en entretenimiento a bordo como catering de los mejores. Aparte el avión resultó ser un transatlántico del aire, cómodo, y con un servicio de cuna que Benito aprovechó a full tanto de ida como de vuelta. Realmente un felicitado para LAN.

El trámite migratorio fue un tanto engorroso. Al llegar a las 20 ventanillas de inicio del trámite de ingreso a los eeuu nos encontramos con una gran cantidad de personas, de dos aeronaves por lo menos. Tardamos como una hora en llegar a nuestro turno, ahi si la cosa se agilizó. El funcionario nos hizo dos preguntas, casi de compromiso, y nos selló los pasaportes, próxima parada la aduana que fue mas rápido aún y ya estábamos en los Estados Unidos.

Al salir tuvimos que decidir si como teníamos en el plan original tomar el Air Train o buscar un shuttle (combis privadas) o, como finalmente decidimos, tomar un taxi. Al hacer la cuenta y ver todo el cargamento de bolsos(cochecito incluido) nos pareció una opción mas rápida y cómoda.

El camino hacia la gran manzana ya empezó siendo interesante con nuestro chofer dominicano que nos fue contando un poco por donde estábamos circulando. Desde el JFK hasta casi llegar a Manhattan la vista fue parecida con miles de casas bajas de madera, un estilo bien norteamericano, en línea una al lado de otra.

Pasamos Jamaica hasta llegar al norte de Queens donde vimos desde la autopista el complejo Flashing Meadows (antes se jugaba el abierto de tenis de estados unidos en sus canchas) y sobre todo las  torres del pabellón del Estado de Nueva York, recordadas por haber sido convertidas en naves espaciales en la película Men in Black.

En cuarenta minutos y con un tránsito pesado pero fluído llegamos a nuestras primeras vistas de ese lugar mítico llamado Manhattan. Ya ver el Empire State imponente o el puente Queensboro, precioso, nos puso la piel de gallina. Cruzamos el Queens Midtown Tunnel (toda una sensación increíble esos 30 minutos bajo el agua) y ahi se nos cayó la mandíbula. Ahí estábamos en el East River, entre gigantes de acero, millones de personas por todos lados y sintiéndonos como si estuvieramos en una película. Cruzamos la isla de este a oeste para llegar a nuestro destino, el coqueto borough (barrio) llamado Chelsea.

Llegamos al Chelsea y comenzamos una pequeña odisea hasta que pudimos contactar con el encargado del departamento que habíamos alquilado desde Buenos Aires. Finalmente pudimos encontrarnos con Marcial en la puerta del edificio del 242 de 22 west street. Ek departamento conformado de un pequeño living con cocina americana, habitación amplia y cómoda, baño completo y aprovechando la altura de los techos una especie de entrepiso sobre el baño que sirve de cama extra, donde durmió Chesca.

Calefacción central, aire acondicionado,heladera con feezer, microondas y cocina completa con todos los implementos ya sea platos, vasos, ollas, etc completaban el servicio, sin olvidarnos del plasma con cable e internet wi fi. Un lujito.

La única contra era el 2do piso por escalera que a decir verdad, no se nos hizo tan duro, ya que lo subiamos o bajábamos una ves al día. El barrio era perfecto teniendo la 7ma a escasos metros con el Chelsea Deli de supermercado 24 horas y la estación de subte E a la misma distancia. Yendo para el otro lado la 6xta proveía lo mismo y ademas la entrada al subte 1,2,3. En la paralela a la 22 está la 23 que es avenida principal con lo se pueda necesitar a cualquier hora.

Antes de empezar a contar nuestra vida en Nueva York es preciso aclarar que ésta se divide en 5 distritos (Queens, Brooklyn, Bronx, Manhattan y Staten Island). A su vez, Manhattan se divide en varios boroughs o barrios que van cambiando constantemente de tamaño, de nombre y de aspecto o moda. Tambien suele dividirse a Manhattan en tres zonas llamadas Downtown, Midtown y Uptown, también se suele dividir en el East y West, siendo la 5ta avenida, Central Park y la parte baja de Broadway,son lo que habitualmente separa estos dos sectores. Para esta bitácora trataré de referirme principalmente a los boroughs para separar cada lugar visitado.

Comienzo del road Trip. Un poco de Chelsea.

Ya siendo casi el mediodía cuando terminamos de acomodarnos en el departamento decidimos salir a comenzar el road trip lo antes posible para no perder tanto tiempo. La zona de comienzo sería nuestro barrio, Chelsea.

Chelsea se localiza en el lado oeste de Manhattan, Nueva York. Se encuentra al sur de Hell's Kitchen y el Garment District. Su límite al sur es la calle 14 al Oeste. es la calle 12 o el río, al este la 6xta y al norte la calle 30. Chelsea se encuentra inscrito como un Distrito Histórico en el Registro Nacional de Lugares Históricos desde el 6 de diciembre de 1977.

Se trata de un distrito que, como todo Manhattan, ha sufrido una importante transformación con la evolución del pasado siglo XX. En 1750 se instaló una línea férrea a lo largo de la 11ª Avenida congregando así, con el paso del tiempo, a un número mayor de clase trabajadora. Esta área, comenzó a convertirse en el centro teatral anterior a Broadway. Con el cierre de la línea de tren en 1930 la zona pasó por momentos de decadencia.

Hoy en día, se pueden apreciar los vestigios de pasado industrial con almacenes y antiguos edificios hoy restaurados entre las calles 20 y 25 más o menos, entre las avenidas octava y décima. Este espacio es denominado Distrito Histórico de Chelsea. Tras un periodo de olvido, Chelsea comenzó a ser ocupado por jóvenes ejecutivos, profesionales liberales, artistas y dueños de pequeños comercios que imprimieron al barrio la cara tan particular que hoy nos muestra.

El primer punto de referencia que vemos es la German Evangelist Lutheral St Paul Church. Esta iglesia luterana presta a la comunidad alemana servicios religiosos desde hace más de 150 años en la ciudad de Nueva York. Es la única parroquia alemana que ofrece un programa totalmente alemán: servicios dominicales, la asistencia a las personas mayores o enfermos, asesoramiento y enseñanzas. Hay alrededor de 240 miembros inscritos. La iglesia también proporciona apoyo a los turistas y visitantes alemanes.

Mas adelante llegamos a la 23 street,que atraviesa Manhattan de costa a costa del Rio Hudson. La 23 west que es donde estamos paseando, a finales del siglo XIX era la Broadway actual, con  la Opera House Palace,Pike's Opera House a una cuadra del Proctor's Theater . Y sobre todo, el sobreviviente de la movida cultural de los setentas, el Chelsea Hotel.

Este hotel fue el ombligo cultural del mundo en los setentas. Bob Dylan escribió en este hotel 'Sad eyed lady of the lowlands' dedicada a Sara Lownds, su primer gran amor. El poeta Dylan Thomas, del que Bob robó practimanente el apellido,murió allí. En una habitación del segundo piso se tomó su último whiskey y su famosa infusión de morfina. Murió al dia siguiente, en el cercano hospital San Vicente, en 1953. En el lobby Andy Warhol, con la asistencia de Paul Morrisey filmaron el primer pequeño gran éxito cinematográfico de Warhol, su delirante Chelsea Girls. En la cinta aparecía Nico, la berlinesa que había actuado como modelo. Nico y Jim Morrison vivieron muchas noches de pasón en la habitación 110 del Hotel Chelsea.

Un irónico e insoportable Arthur C. Clarke, antes de escaparse a su refugio atómico en Sri Lanka, pasó muchas y muchas horas en la habitación 1008 de hotel Chelsea, escribiendo el guión perfecto para que Stanley Kubrick le dejara tranquilo . Estoy referiendome, naturalmente , a “2001 Odisea Espacial”. Kubrick contó que Arthur se pasó demasiado tiempo en el iconográfico bar del hotel Chelsea, bebiendo y bebiendo con sus compadres Allen Ginsberg y William Burroughs, clientes habituales del Chelsea. A Arthur nunca le gustaba Nueva York. Sólo disfrutaba de la barra del Hotel Chelsea.

Para terminar este corto paseo por Chelsea pasamos a nuestro primer punto de compras, Buy Buy Baby. Este local es el paraíso de todos los padres, con lo que se te ocurra para tu pequeño retoño, desde los mas sofisticados cochecitos hasta el último muñeco de moda, pasando por el mejor kit de mamaderas del mundo o una oferta de ropa de carter´s imposible de rechazar. Obviamente salimos con las manos llenas de bolsas....Benito contento.

De Chelsea a Gramercy (de Flatiron a Gramercy Park)

Cargados de las compras de Benito, seguimos nuestro trip. La ruta elegida era seguir por la 23 west en dirección este. Ya en el cruce con la 6xta nos sentimos plenamente en New York con mareas de personas yendo y viniendo. Hicimos el primer stop del recorrido para un almuerzo tardío. El lugar elegido fue Lenny´s en la 23st entre la 6xta y Broadway.Los sandwiches de este lugar son fantásticos,se puede elegir pan y como armarlo, con una variedad de posibilidades infinita.

Post almuerzo, con la panza llena, nos dirigimos a nuestro próximo destino, entrar en el Gramercy, mas precisamente a conocer el Flatiron building. Cuando se construyó en 1902 diseñado por el arquitecto Daniel Hudson Burnham, se convirtió, con 21 pisos y 87 metros de altura, en uno de los edificios más altos del mundo. Fue la sede de la Fuller Construction Company de ahí que en origen se le llamó Fuller Building. La construcción combina las técnicas más modernas del momento, con el estilo renacentista francés e italiano de la fachada. Su forma de plancha le da su actual nombre " la plancha"(The Flatiron) y resuelve el problema de ubicación en un terreno triangular formado por la intersección de la 5ª Avenida y Broadway. A causa de la importancia del Flatiron, a esta parte de la ciudad se le bautizó como Flatiron Disctrict, un nombre que poco a poco va siendo sustituido por el de "Silicon Alley" debido al número de compañías dedicadas al sector de la informática que se han instalado en la zona.

Hay una anécdota simpática en torno a este emblema. Cuando se construyó a principios del siglo XIX los neoyorquinos prestaron un inmediato interés por el edificio, haciendo apuestas sobre cuán lejos llegarían los escombros cuando el viento lo derribara. La forma aerodinámica del edificio producía con el viento un efecto túnel calles arriba de donde estaba situado, por lo que según parece, en sus primeros años, cuando la visión de los tobillos desnudos de una mujer era algo excitante, los mirones se colocaban a lo largo de la acera para poder echar un vistazo. La Policía los tenía que expulsar, "largar", de la calle 23. De esta acción nació la famosa expresión de neoyorquina , "Twenty-three skiddoo" (“largarse de la veintitrés”). Durante años hubo policías apostados en el lugar para ahuyentar a los mirone. La frase se hizo popular, y sigue utilizándose. A partir de 1989 el Flatiron se ha convertido en un Monumento Histórico Nacional.

Ya terminada las miradas de asombro de ese edificio tan particular que es el Flatiron seguimos camino bajando por Broadway. Ahi mismo, apenas comenzada la caminata nos dimos vuelta y a nuestras espaldas lo encontramos a él, majestuoso y erguido, invitándonos a saludarlo y a decirle que en breve lo visitaríamos, el señor Empire State.

En la esquina de 20 st y Broadway encontramos un edificio que es una joyita arquitectónica y gastronómica, ambas dos a la vez, ya que es el edificio de Beecher´s. Esta tienda se especializa en hacer y vender su propio queso y también vender una selección de los quesos artesanales de América, además de carnes, antipasti, galletas, miel, encurtidos y todo tipo de otros deliciosos alimentos sin aditivos. En el subsuelo tiene un restaurante impecable.

Ya siguiendo por la 20 st entre Broadway y Park Avenue llegamos a un sitio histórico, la casa donde nació Theodore Roosevelt, el 26.º Presidente de Estados Unidos.Vivió en este lugar desde su nacimiento, el 27 de octubre de 1858, hasta los 14 años de edad. La casa reconstruida contiene cinco salas de época, dos galerías de museo y una librería. Las salas de época restauradas son la biblioteca, el comedor, el salón, la habitación de los niños y la alcoba principal. Las dos galerías del museo contienen una gran cantidad de objetos de interés de Roosevelt, entre ellos, fotografías de la familia, caricaturas políticas y su uniforme de faena de jinete.

Seguimos por la 20 st hasta llegar a nuestro nuevo punto, el Gramercy Park.Se trata de un área que está delimitada por la calle 14, la tercera avenida, la calle 23 al norte y Park Avenue.Nos adentramos en un barrio en cuyo paisaje encontramos innumerables edificios del siglo XIX, algunos de los cuales rodean Gramercy Park, el único de los parques privados que queda en Manhattan. Se caracteriza especialmente por ser una zona muy tranquila a pesar de estar rodeada por espacios como Union Square, cada vez más concurrido. Es asimismo una zona bastante segura.

La auténtica seña de identidad de este barrio, la sigue marcando Gramercy Park. Samuel Ruggles compró la tierra en 1831, que en aquel momento era un área un tanto pantanosa. Limpio la zona y eliminó el agua diseñando un proyecto de 66 edificios en torno a un parque, al que sólo tendrían el privilegio de acceder los dueños de los apartamentos de tales construcciones. Aún hoy, el privilegio se mantiene para los que allí viven, pudiendo solo unos pocos acceder a este oasis en medio de la locura de la ciudad. También hay que decir, pagan por el alquiler anual de una llave de entrada, una buena suma de dólares anualmente. Además, se han de cumplir un buen número de reglas dentro del recinto.

El primero de los edificios se construyó en los 1840. Importantes profesionales y políticos fueron poblando tan privilegiado espacio que hoy, ocupan muchos actores y artistas de renombre como Julia Roberts o Kate Hudson. También hasta aquí han ido llegando muchos de los modelos que trabajan para alguna de las múltiples agencias de Broadway.Otra vista del parque con la estatua de Edwin Booth, hermano de John Wilkes Boothe y fundador del club del parque, al fondo. Esta estatua es la pieza central del parque. Se dice que la cabeza es una percha popular para un halcón, que recientemente hizo de Gramercy Park su casa.

Comenzamos el regreso no sin antes regalarlos una vista preciosa del Chrysler Building(que ya visitaremos en otra ocación) desde el Gramercy Park. A la vuelta no podiamos no entrar en un Vintage Thift. Estas tiendas de usado venden lo que se nos ocurra al mejor estilo de las ferias americanas. Chesca se hizo de un par de regalos en esta tienda.

Volviendo para la quinta avenida tuvimos una vista trasera del Metropolitan Life North Building al que ya hablamos visto en una foto anterior. Ya al volver a las puertas del Flatiron nos encontramos con otro parque muy lindo, el Madison Square Park. Madison Square es un lugar que está en toda la intersección de la Quinta Avenida con Broadway y la Calle 23, en el condado o borough de Manhattan en la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos. La parte central de este lugar, además de ser la más visitada, es el Parque Madison Square, que tiene dos y media hectáreas y que está rodeado por la Avenida Madison en el oriente, la Calle 23 en el sur la 26 en el norte y la intersección de la Quinta Avenida y Broadway.

El nombre de Madison Square es posiblemente más conocido por el famoso Madison Square Garden, que en sus orígenes era un lugar para presentar eventos deportivos que estaba ubicado en la parte nororiental del parque hasta el año de 1925. El actual lugar que tiene ese mismo nombre, que el cuarto en hacerlo, ya no queda en esta área, sin embargo, el parque es lo suficientemente hermoso para que sea visitado por los turistas.

Uno de los lugares principales que hacen que la visita al parque Madison Square sea más divertida es el llamado Shake Shack, que es un puesto permanente y muy reconocido en donde se pueden conseguir comidas rápidas como perros calientes, hamburguesas y malteadas, así como cerveza y vino. Un buen plan para muchos es simplemente ir a caminar por allí durante el día o el atardecer para disfrutar de sus ambientes y de sus alrededores. El parque tiene una estatua de William H Seward, quien fue un político y abogado estadounidense que fue Gobernador de Nueva York, Secretario de Estado y precandidato presidencial del Partido Republicano. En la plaza se puede ver de todo, inclusive unos americanos guitarreando al sol totalmente despreocupados.Al otro lado del parque se puede ver una obra de Will Pyman llamada Bird que está hecha integramente de clavos.

Para terminar el día remontamos la 5ta avenida sentido al norte donde nos topamos primero con El Museo del Sexo. Este museo fue inaugurado en 2002 en pleno Flatiron District para preservar el significado cultural de la sexualidad humana y para exponer la larga relación de la ciudad de Nueva York con la industria del sexo, que es muy liberal y conflictiva a la vez como podemos atestiguar a lo largo de décadas de series y filmes ambientados en la ciudad.

Unos pasos mas allá aparece el famoso Gershwin Hotel. The Gershwin Hotel presume de una historia que se remonta a 1903. Diseñado por el arquitecto William H. Birkmire en el estilo Beaux Arts, The Gershwin Hotel abrió sus puertas como el hotel Broztell 1905 y más tarde pasó a formar parte del Hotel Latham. En 1999, las instalaciones de luz llamadas"lágrimas" y las marquesinas iluminadas se aplicaron a la fachada como parte de The Gershwin Hotel. Ahora se ha convertido en el lugar predilecto para los viajeros que quieren experimentar el distrito Flatiron de moda en Manhattan.

Para el final la frutilla del postre. Con uds Mr. Empire State.

Un par de blocks (cuadras) mas y llegamos a los pies del mítico gigante. Una de las cosas que siempre soñé, como un hito viajero, era subir a los hombros de este monstruo de acero y concreto y contemplar el mundo desde el cielo. Ya al ir llegando a la esquina de la 5ta avenida y la 34 me provoca el cosquilleo de ir viendolo ergido hasta el infinito como si su punta le hciera cosquillas a las nubes.

El Empire State Building es, junto con la Estatua de la Libertad, la construcción más emblemática de la ciudad de Nueva York. Se trata del edificio que hace que el contorno arquitectónico de Manhattan pueda ser reconocido en todo el mundo, y el que suele tomarse como símbolo de la ciudad. Además, es un destino obligado para quienes visitan Nueva York, ya que ofrece vistas panorámicas impactantes.

fue diseñado por el arquitecto William Lamb y se lo considera una obra del movimiento Art Deco, con su estructura escalonada al estilo de las pirámides egipcias. La construcción del edificio comenzó en el año 1930 y fue inaugurado el 1 de mayo de 1931. Las luces del Empire State Building se encienden cuando cae el sol en la ciudad, y van cambiando de color de acuerdo a distintos acontecimientos y efemérides.

tiene 102 pisos. Mide 1,250 pies (381 metros) si se cuenta hasta el último piso y, si se considera también su antena, tiene una altura total de 1,454 pies (443 metros). Hay 1,860 escalones entre la planta baja y el piso 102 (el primero en la historia en superar la barrera de los 100 pisos), y tiene 6,500 ventanas. Al momento de su inauguración, en el año 1931, el Empire State Building era el edificio más alto del mundo, y lo sería durante más de 40 años, hasta la inauguración de la Torre Norte del World Trade Center. Cuando esta torre fue destruida, en el atentado del año 2001, el Empire State Building volvió a ser el edificio más alto de Nueva York (aunque ya no del mundo).

En 1933 fue utilizado por Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack en el film King Kong, donde el gorila gigante trepa por él. Esta escena se ha convertido en un icono en la historia del cine. Frecuentemente el edificio es utilizado para múltiples rodajes tanto de publicidad como cinematográficos.

El arquitecto William F. Lamb lo diseñó en unas pocas semanas por encargo del fundador de General Motors, John Jackob Raskob, al querer este último crear un edificio que superase en altura el construido por la competencia (Edificio Chrysler de 318,9 m) inaugurado el 27 de mayo de ese mismo año. Las obras del Empire State Building se realizaron en un tiempo record y en tan solo un año la edificación estaba terminada y lista para ser inaugurada.

El coste total de la construcción fue de 40.948.900 dólares (incluida la compra del terreno). Más de tres mil obreros trabajaron en la construcción, con un promedio de cuatro pisos y medio alzados por semana. En total se invirtieron 7 millones de horas en mano de obra y 60.000 toneladas de acero para la estructura. Si calculásemos su peso total, éste podría estar sobre las 365.000 toneladas (aproximadamente). La inauguración oficial se realizó de una manera peculiar el 1 de mayo de 1931, ya que el entonces presidente estadounidense Herbert Hoover le dio a un interruptor desde la Casa Blanca (Washington DC) y las luces del edificio se encendieron.

Originalmente, la planta 102 como plataforma de aterrizaje de dirigibles. La terraza desde donde se puede observar toda una panorámica de la ciudad se encuentra en el piso 86, a 320 metros de altura. Por aquel entonces, el país estaba sumido en plena crisis económica, lo que hizo que tan sólo el 25% de las oficinas fuesen alquiladas, por lo que rápidamente se le conoció al edificio como Empty (vacío) State Building.

Desde el mirador del piso 86 pudimos verel Hudson River, New Jersey,el Chrysler Building y el Trump Word Tower, Brooklyn, el Met Life Building, Macy´s, Queens,Times Square, el distrito financiero con la Freedom Tower construyendose a todo vapor, el Flatiron, la estatua de la libertad, los puentes como el queensoboro, manhattan o el brooklyn bridge y mil edificios,rincones y panorámicas de ensueño mas. Por suerte, mas allá del frío y viento que recorre el mirador al aire libre del piso 86, tuvimos una tarde bastante clara para disfrutar de este paseo con el que cerramos este primer e intensísimo dia en la fantástica Nueva York.

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