Nos llegó el momento de despedirnos de esta ciudad única como es Kyoto para ir en busca de otra milenaria como es Nara. Para ello aprovechamos nuestro Japan Rail Pass y partimos en el tren JR Nara local por la mañana. En una hora estábamos arribando a la ciudad de Nara, donde al bajar del tren vimos una oficina de turismo y a amables voluntarios de la misma ofreciendo folletos e información en un ingles mas que aceptable. Un gran detalle.

Nara fue nombrada la primera capital de Japón en el año 710 en la ciudad de Heijo, hoy conocida como Nara. Debido a la gran influencia creciente de la que gozaba la ciudad se decidió trasladar la capital a Nagaoka en el año 784. Situada a una hora de Kyoto y Osaka, cuenta con nunerosas joyas arquitectónicas y culturales, incluyendo algunos de los templos budistas más antiguos de Japón. En Corea se defiende que el origen del nombre de Nara proviene de la palabra coreana "nación" que se pronuncia de forma similar. Sin embargo, la mayoría de los filólogos mantienen que su origen está en la palabra japonesa "nadaraka" que significa "lugar llano".

Ya con algo de info comenzamos la caminata de 4 cuadras desde la estación hasta nuestra morada de esa noche. El Guest House Nara Komachi era el elegido. Este tipo de hoteleria es es una combinación económica de alojamiento para extranjeros, que desean evitar la molestia y el gasto de alquiler y mobiliario de una convencional apartamento o los elevados precios de los hoteles convencionales. La habitación de este delicado Guest House era pequeña pero con un baño privado y con la comodidad y buen gusto. La atención del propietario era excelente, teniendo un sector de servicios comunes con computadora con internet, cocina, etc. Realmente nos encantó.

En busca del Todai Ji y los ciervos sagrados

Aoenas dejamos los bultos en el guest house salimos a realizar la peregrinación en busca de nuestro objetivo fundamental en esta ciudad, el monumental Todai Ji. Desde el hotel hay que volver a la estación JR Nara para despues buscar la avenida Omiyadori, doblar a la derecha y comenzar a subir el camino hacia el parque de Nara. Pasaremos por la estación de Nara de la red privada Kintetsu, despues por la puerta del Museo Nara Narakan, para llegar a la calle de acceso al complejo del Todai Ji.

Lo primero que vimos fue una impresionante peregrinación de niños japoneses que eran llevados de excursion por sus colegios, todos igualitos, vestidos con sus uniformes coloridos y muy atentos a las órdenes de sus maestros. Nuestra próxima parada el hermoso Parque Nara koen.

El parque de Nara es uno de los lugares mas visitados de la ciudad. Es un parque público que se extiende por toda la parte oriental de la ciudad hasta el Monte Wakakusa, fue inaugurado en 1880 y, aunque administrativamente pertenece al gobierno prefectural (provincial), se considera un lugar característico de la población de Nara. Cuenta con 660 ha. Y se caracteriza por los pacíficos ciervos que pululan libremente por el parque, haciendo la delicia de los transeúntes.

En la entrada al parque encontramos varias tiendas donde poder comprar unas galletas para los ciervos. Es preferible darles estas galletas que no comida que entre del exterior. En tiempos remotos , se consideraba a estos ciervos mensajeros de los dioses y así es como se asentaron en esta zona donde hoy en día son parte importantísima de la ciudad y uno de los principales reclamos del parque. El Nara Koen es una de las grandes maravillas que encontramos en Japón en lo que a naturaleza se refiere. Lleno de pequeños riachuelos y lagos , por sus prados podemos ver diferentes especies de aves y peces.

Despues de la experiencia ciervos, seguimos nuesta ruta para llegar a la entrada al complejo del Todai Ji. Ya el comienzo de la peregrinación en el camino es de incesante gente yendo y viniendo. Al lado izquierdo muchas tiendas de souvenires y comida trabajan sin cesar, a la derecha el gran parque se abre paso, al frente la multitud se agolpa al final del camino en el primer porton llamado NANDAI-MON (GRAN PÓRTICO SUR)

El majestuoso pórtico de Nandai-Mon de 20 m, data de 1199 y es usado para cruzar la muralla que lo circunda y lo separa de la vida mundana, y acceder a un patio procesional, que en su tiempo albergara miles de peregrinos y monjes budistas. 

La estructura de 6 x 3 columnas se apoya sobre bases de piedra, sin cimentación. Estos pilotes se engarzan por medio de una malla de vigas de madera. El sistema de aleros se basa en piezas de madera que se ensamblan como un rompecabezas, permitiendo que el techo se separe de la estructura por varios metros. Además permite que las esquinas logren una ligera curvatura, característica de las pagodas, especialmente en China.

En la puerta existe un Mastil del Dragon. Los dragones representan el principio del Bodhisattva  (Un Bodhisattva es alguien que está motivado por la compasión y busca la iluminación, no sólo para él / ella, sino también para todo el mundo).

La puerta de Nandai-mon está flanqueada por dos guardianes Nio de fiero aspecto. Estas imágenes de madera fueron talladas en el s.XIII por el escultor Unkei y se cuentan entre las mejores de todo Japón.

Los Nio son dos protectores que suelen estar en la entrada de los templos budistas japoneses, situándose uno a cada lado de la puerta. Son fácilmente reconocibles porque tienen una apariencia claramente amenazadora para espantar a los malos espíritus, demonios y ladrones. Según algunas leyendas los Nios acompañaron y protegieron al Buddha histórico cuando viajó por los terriorios indios.

Tras atravesar el pórtico, se encuentra el Kairo, una caminería que es a su vez el eje de simetría del conjunto. A la derecha del Kairo se encuentra un estanque de agua, ya que era costumbre colocar un estanque al sur de los templos. Atravesando el Kairo se encuentra el CHUU-MON (PÓRTICO CENTRAL) que establece un dominio aún más privado del templo.

El Kondo Daibutsu-den, o sala principal, es el mayor edificio de madera en el mundo. El edificio actual sin embargo, es una reconstrucción 1709 de la original de dos tercios del tamaño original. Dicho esto, incluso el edificio actual se llevó más de 20 años en completarse, en el proceso utilizando hasta 26.000 árboles. El salón mide 57 m de este a oeste al norte, a 50 metros al sur y se encuentra 48m de altura.

En 743, Emperador Shōmu publicó una ley en la cual declaró que la gente se debería hacer directamente complicada con el establecimiento de nuevos templos de Buda en todas partes de Japón. Su creencia personal consistía en que tal piedad inspiraría a Buda a proteger su país del desastre adicional. Gyōki, con sus alumnos, viajó las provincias que piden donaciones. Según archivos guardados por Tōdai-ji, más de 2,600,000 personas en construcción ayudada total Grande Buda y su Pasillo. La estatua alta (de 52 pies) de 16 m se construyó a través de ocho castings más de tres años, la cabeza y cuello dado el papel juntos de un elemento separado. La fabricación de la estatua se comenzó primero en Shigaraki. Después de fuegos múltiples duraderos y terremotos, la construcción finalmente se reanudó en Nara en 745, y Buda finalmente se completó en 751. Un año más tarde, en 752, se creyó que con una asistencia de 10,000 personas la ceremonia de apertura del ojo celebraba la finalización de Buda.

El sacerdote indio Bodhisena realizó la apertura del ojo para el Emperador Shōmu. El proyecto casi llevó a la bancarrota la economía de Japón, consumiendo la mayor parte del bronce disponible del tiempo. El edificio ha sido reconstruido dos veces después de sendos incendios. La actual construcción se finalizó en 1709, y aunque inmenso, 57 por 50 metros, es realmente un 30% más pequeño que su predecesor.Esta estructura es considerada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, como uno de los Monumentos históricos de la antigua Nara. Entre la Puerta Central y el templo en sí, en medio del eje o Kairo, destaca una gran linterna de base octogonal, de casi 5 metros de alto, hecha en bronce en 752, con grabados que representan leones y seres divinos tocando instrumentos musicales.

Dentro del Kondo Daibutsu-den se encuentra la estatua más grande de Buda. Representa el Buda Vairocana y, al igual que el de Kamakura , es comúnmente conocido como el Daibutsu (Gran Buda). El Daibutsu es de cobre y bronce, pesa 250 toneladas y se encuentra a 30 metros de altura. Su peinado intrincado es de 966 bolas de bronce. Se dice que el Buda Vairocada es la suma de los Cinco Budas Dhyani y combina sus cualidades. Además su posición, la postura del loto, está acompañada de dos grandes leones. Se dice que el león es el rey de las bestias y que cuando ruge las otras callan. El budismo traza una analogía con las enseñanzas de Buda, pues comparadas con la grandeza de la voz de Vairocana el resto de voces del mundo se vuelven insignificantes y quedan silenciadas. Se cree que meditar acerca de Vairochana transforma el espejismo de la ignorancia en la sabiduría predicada por el Dharma.

Dentro de la sala hay dos estatuas más grandes, con una altura comparable, situadas detrás y a los lados del Daibutsu. Uno de ellos representa Kannon Bosatsu (Bodhisattva Avalokitesvara) y el otro (en la foto) representa Kokuzo Bosatsu (Bodhisattva Ākāśagarbha), uno de los ocho grandes bodhisattvas, el Bodhisattva de la Sabiduría y de la memoria. Bodhisattva Avalokitesvara es el Bodhisattva de la Compasión. Es conocido en Tíbet con el nombre de Chenrezig, en China como Guānyīn y en Japón como Kannon.

Tambien dentro del templo estan una imágenes gigantescas de los guardianes que cuidan a las deidades. Kōmokuten o guardian del oeste, deidad que lo ve todo, se encuentra en el ala oeste protegiendo al templo. Tamonten o guardian del norte , la deidad de la victoria y la fortuna está en el interior de la sala principal al lado norte.

En el propio templo puede verse una maqueta de cómo era originalmente para que podamos hacernos una idea de cómo era el complejo entero antes de los terremotos y las guerras. El ambiente que hay en la Daibutsu-den y en el templo, en general, es muy animado. Esto se debe en parte a una columna de madera con un agujero del tamaño del orificio de la nariz de la estatua. Dicen que el que pase a través de este agujero alcanzará la iluminación, por lo que niños y no tan niños no paran de intentarlo.

Saliendo del Daibutsuden, se encuentra la corona de una antigua pagoda, mostrándonos de cerca una delicada obra de arte que generalmente solo puede ser contemplada por los dioses. Esta corona es tambien llamada Sorin ( se traduce como "anillos alternos", que suelen ser de bronce, con un diseño muy complicado y un tamaño impresionante")

Egresados del l Todai Ji fuimos en busquéda de la otra joya de este parque, el Kasuga Taisha, no sin antes seguir viendo hermosos ciervos para donde miráramos. Una de las tradicionales formas de transporte en Japón son los Jinrikisha, que es una especie de bicicleta de dos ruedas con capacidad para una o dos personas que son jaladas por otra persona. . En Japón se utilizaba principalmente como medio de transporte para la élite social, pero ahora se ha difundido para los turistas. Tambien hay un colectivo urbano multicolor recorriendo el Parque Nara koen. Aunque parezca el trencsito de la alegria es un colectivo de linea usado normalmente por los ciudadanos narenses.

Finding the beautiful Kasuga Taisa.

Para ir en busca del Kasuga Taisa nos volvemos a introducir el parque de Nara. Al comenzar el camino hacia el templo nos vemos rodeados por innumerables ishi-doro (linternas de piedra). La acción del hombre sobre este bosque sagrado solo se identifica en unos pocos caminos estrechos demarcados por más de mil faroles de piedra (que solo se encienden durante los festivales). Entre el 2 y el 4 de febrero se encienden como parte del festival Setsubun Mantoro y en el festival Obon Mantoro que se celebra los días 15 y 16 de agosto es la segunda ocasión para disfrutar de la belleza de las lámparas del santuario Kasuga.

El ingreso al camino que lleva al hermoso templo sintoista de Kasuga Taisha en el Nara Koen. Como todo santuario sintoísta, cuenta con un gran torii rojo que anuncia la entrada.Numerosos santuarios auxiliares de menor tamaño salpican los bosques, entre los que se encuentra uno que se cree que ayuda a encontrar pareja.

Los faroles están muy bien conservados gracias a las ofrendas que hacen las familias al santuario para que sus nombres aparezcan asociados a determinadas linternas.En la creencia sintoísta se cree en los espíritus y piensan que muchos de ellos habitan en la naturaleza de ahí que en el Kasuga Taisha podamos observar a fieles orando a árboles o piedras. El Parque Nara koen está declarado patrimonio de la humanidad desde el año 1998 y ocupa gran parte del territorio total de la ciudad de Nara.

El templo Kasuga-Taisha, también llamado el Gran Santuario Kasuga, es uno de los edificios religiosos más importantes de Nara. Este templo se construyó originariamente para proteger la capital de Japón y hoy en día sirve como santuario principal de unos 3.000 santuarios Kasuga que todavía se conservan en Japón.

Construido a principios del siglo XVIII fue fundado por la familia Fujiwara siguiendo sus creencias sintoístas. Este santuario dominado por el color rojo típico de los templos sintoístas es un mar lleno de faroles que adornan el lugar en toda su extensión. Kasuga Taisha es famosa por sus linternas, que han sido donados por los fieles. Cientos de faroles llamadas toro se encuentran colgando de los edificios interiores del templo. La postal interior mas famosa del Kasuga Taisha, el canal que atraviesa las columnas de farolas lleva al santuario principal, un edificio compuesto por pequeños capillas, que no está abierto al público.

Nos despedimos del templo Kasuga Taisa y de las 100 farolas de cobre y bronce que le dan un toque mágico a este hermosisimo sinto. Al pasar por la entrada nos encontramos con una pila de barriles de Sake puestos mas para adorno que para venta. Son elaborados por Imanishi Seibe’e Shoten. Se comercializa con el nombre de Harushika y es muy solicitado tanto en el país como en el extranjero.

Para terminar, a conocer el Templo Kohfukuji

Ultima farola, ultimo cartel que nos hizo morir de risa al anunciarnos lo peligroso que eran los ciervos. Ahora cruzamos el parque y pasamos por la puerta del Museo Nacional de Nara, no entramos, quedará para otra oportunidad, aunque nos sacamos un par de fotos con preciosa fachada.

Llegamos al Templo Kohfukuki justo a tiempo para entrar antes de que cierre. Esta en plena restauración en algunos de sus edificios, pero podemos ver la pagoda de 5 pisos y un par de santuarios deliciosos.Este templo fue fundado por Kagaminookimi (鏡大君), la primera esposa del Emperador Tenji quien buscaba mediante esta construcción que su amado esposo recuperara la salud. Se traslado aquí desde Kioto en 710 como templo principal de la familia Fujiwara.

Aunque el complejo original tenia 175 edificios, los incendios y estragos de las luchas por el poder han hecho que solo se conserve una docena. hay dos pagodas, una de tres pisos y una de cinco pisos, de 1143 y 1426, respectivamente. La mas alta de las pagodas es la segunda en altura de Japón. solo superada en unos centímetros por la de Toji en Kioto.

Existen dos salones octogonales. El Nan-en- dô, llamado la Sala Octagonal del Sur. Originalmente, fue erigida en 813 por Fujiwara no Fuyutsugu para la paz del alma de su padre Uchimaro. Se perdió tres veces, y la sala actual fue construida en 1789 manteniéndose la forma original. Despues tenemos el salón octogonal del Norte llamado Hokuendo. El complejo entero fue designado como tesors nacional de Japón.

Pasamos por la gran campana, en los templos budistas suelen tener una campana enorme que se golpea con un tronco que se balance horizontalmente utilizando cuerdas. Al final del año, en vez de 12 campanadas, aquí son 108 campanadas. Según la tradición budista los humanos tenemos 108 deseos y pasiones terrenales, cada una de las 108 campanadas nos ayuda a liberarnos del peso de cada uno de esos deseos.

Para finalizar bajamos por la pendiente inferior de salida del Kofuku-ji.Algunos templos budistas tienen escaleras de 108 escalones (de poca altura), estos escalones también representan esos 108 deseos terrenales de los que nos tenemos que librar.

El camino de regreso al Guest House fue con una sonrisa de oreja a oreja, sabíamos que habiamos tenido un paseo de esos que muy pocos de nuestra patria se pueden dar el lujo de hacer, la mistica de Nara nos había pegado en el corazón.

Comentarios 0

Sirvase dejar un comentario

El comentario será moderado antes de ser publicado

Maria Teresa dice:
Abril 23, 2013 at 08:50

He leído tu reseña de viaje y fue como estar viajando. Se nota que has podido valorar cada momento. Es una cultura totalmente diferente y es importante estar informado a la hora de planificar un viaje a ese destino. Por eso me sirven tus relatos . Ya tomé nota de varias cosas. Por eso muchas gracias.

Walter Marquez dice:
Abril 23, 2013 at 09:05

Maria Teresa muchas gracias por tus palabras. Cuando inicié este viaje no fue fácil planificarlo pero gracias a la buena predisposición de algunas páginas de otros viajeros lo pude hacer, por eso es que quería volcar mi experiencia acá y tratar de ayudar a quien pueda necesitarlo. Cualquier duda estoy a tu disposición!

Formulario de contacto


 
www.000webhost.com