Primer dia completo en la ciudad de Tokyo. Nos levantamos y la lluvia era incesante, copiosa, pero de a ratos paraba para que pudieramos pegarle una mirada al sol. Salimos en busca de darle una mirada a la estación Ueno, ya sin bolsos y de día. Un lugar donde es incesante el paso de gente de aqui para allá. Desayunamos en un barcito que hay enfrente y armamos el plan del día.

Con esta lluvia no había lugar para mucho. Asi que apenas paró un poco nos dedicamos a recorrer el mercado de Ameyoko. Su nombre es una abreviatura de su nombre completo, Ameya Yokocho, que significa “callejón de las tiendas de dulces”. En este mercado se puede encontrar de todo lo que a uno se le ocurra  desde comida a ropa, pasando por tiendas de cosméticos  a electrónica y chucherías de regalo.

El mercado está situado bajo las vías elevadas de la línea de tren Yamanote (la línea circular de JR), y las calles paralelas a estas vías, entre las paradas de Ueno y Okachimachi, y en sus orígenes se vendían en él manzanas caramelizadas (de ahí su nombre), pero después de la guerra se instaló un importante mercado de estraperlo que en parte configuró su nombre (se dice que “ame” en este caso derivó de su significado en japonés –dulce- a una abreviatura de “americano”). Con el paso del tiempo el mercado se fue legalizando, se eliminó la delincuencia de la zona y se configuró el mercado actual, que parece a punto de desbordar sus límites en cualquier momento.

Como visita complementaria al parque Ueno es una excelente alternativa para empaparse de la vida cotidiana de los japoneses, ya que este mercado popular se llena de tokyotas de clase media en busca de compras de ocasión.

Ya calmadas las ansias de mirar cambalaches de feria, cosa que nos encanta, era hora de almorzar y de seguir a nuevo destino, asi que regresamos a la estación JR Ueno y fuimos al Hard Rock Café que está al lado de la entrada. Hamburguesas de las ricas, recarga de energia y a buscar nuestro nuevo destino, el parque Ueno.

Como la lluvia ya era una llovizna imperceptible pudimos caminar un poco este hermoso parque. El parque fue inaugurado en 1973, pero había sido ofrecido en 1924 por el emperador Taisho a la municipalidad de Tokyo, de ahí su nombre Ueno-Onshi Koen, o "parque de Ueno, regalo Imperial". Alberga varios museos, algunos de los más importantes de Japón, templos y santuarios, un zoológico y, sobre todo, numerosos cerezos bajo los cuales los habitantes de Tokyo se congregan en el momento de la floración para beber, reír, comer y cantar durante el tradicional hanami.

Comenzamos la recorrida pasando por la puerta del Museo Nacional de Ueno, que no entramos, seguimos por la puerta del Zoo de Ueno, tampoco entramos hoy, el Museo de Arte Occidentla( para otro dia) y llegamos al destino que buscábamos. El museo Naciona de Tokyo.

Este museo es el más grande de Japón y expone más de 100.000 piezas sobre el arte antiguo y medieval de Japón y otros países de Asia Oriental. Está compuesto de 5 edificios llamados galerias:

Honkan: Edificio principal construido en 1938, alberga la galería japonesa.

Hyokeikan: Culturas asiáticas, China, Corea, Oriente Medio e India.

Heiseikan: Acoge exposiciones temporales.

Toyokan: Galeria asiatíca de arqueologia.

Galería de los tesoros Horyuji: Edificio de corte muy moderno que alberga más de 300 objetos de los siglos VII y VIII.

Este museo es tan grande que lleva dias recorrerlo todo. Aprovechando que el Hyokeikan y el Toyokan estaban cerrados por reformas y el Heiseikan tenia una exposición occidental que no nos atraía, nos dedicamos de lleno al edificio mas importante el Honkan y el edificio de los tesoros el Horyuji.

Del Honkan quedamos fascinados con las espadas samurai, las armaduras, la arqueología de la edad de piedra y los vestidos, tambien se destacan la imponente colección de vasijas, estatuas e imágenes de varias centurias. Del Horyuki habia varias pequeñas piezas de imágenes de incalculable valor histórico y testimonial.

Ya entrada la tarde pegamos la vuelta saliendo por la puerta este, la famosa puerta negra o Kuromon que era la puerta principal de la residencia de un señor feudal de la zona de Marunouchi. En los comienzos de la era Meiji, la puerta fue trasladada a la residencia oficial del Príncipe antes de moverse de nuevo a la Villa del Príncipe Takamatsu's y finalmente terminar en el Museo Nacional de Tokyo en 1954.

Caminamos por el parque hasta que la lluva nos corría sin miramientos. Y aqui aprovecho para contar una anécdota que pinta a los tokyotas de cuerpo entero. Al salir del parque mi hija me dice, necesito un ibuprofeno porque llegó la fecha mensual tan temida por las mujeres. Oh y ahora? Primero encontrar una farmacia y despues de encontrarla, como catzo le digo Ibuprofeno a la farmacéutica que de Ingles nada de nada.

Empecé haciendo señas que la amable mujer trataba de entender sin suerte hasta que un señor, vestido de traje típico de oficinista, mirando la vidriera del local de al lado nos ve en el entuerto que estábamos metidos. Se acercó y tambien no hablando ni pizca de ingles me pasa su celular, apenas lo veo entiendo que quería, había puesto el buscador del google de su celular para que pusiera el dolor que tenía mi hija. Al ponerlo, el buscador le devolvió la página de la wikipedia japonesa con la explicación, se lo mostró a la farmacéutica y asi me entendió totalmente, pastilitas y santo remedio para mi hija.

Comentarios 0

Sirvase dejar un comentario

El comentario será moderado antes de ser publicado

Formulario de contacto


 
www.000webhost.com