Comenzamos la jornada número 9 de este viaje a las tierras teutonas. El pronóstico daba lluvia intensa durante buena parte del dia por lo que la estrategia sería lo que se hace habitualmente cuando llueve...se visitan museos! Y si hay algo que abundan en Berlín son justamente museos. Nos levantamos tempranito y al ver que la tormenta todavía no estaba sobre nosotros decidimos ir hacia la Isla de los Museos caminando y, de paso, conocer los hermosos barrios de Scheunenviertel y Spandauer Vorstadt.

Scheunenviertel significa literalmente “barrio de los graneros” y fue creado para albergar los graneros de la ciudad, trasladados en 1679 cuando se estableció que todo el barrio fuese iluminado por antorchas y por tanto los graneros constituían un serio peligro de incendio. Despues se transformó en un tradicional barrio de clase trabajadora e inmigrantes del Este de Europa.Y fue precisamente del Este de donde vinieron la mayoría de familias judías que se establecieron en el área a finales del siglo XIX, huyendo de los pogromos antisemitas en sus países de origen y buscando un lugar seguro donde asentarse.

Pequeñas boutiques con firmas de moda, grandes tiendas de diseñadores internacionales; el barrio de Mitte ha evolucionado en torno a las calles Alte Schönhauser y Mulackstraße hasta convertirse en el lugar perfecto para una salida exclusiva de compras.En ningún otro lugar de Berlín como en este barrio hay tantos amantes de la moda y adictos a las compras, que parecen sacados de una revista de moda. El diseño apropiado para el típico estilo de Mitte aparece expuesto en los escaparates de las numerosas y pequeñas boutiques y las grandes tiendas.Es dificil creer que este barrio, que hoy parece el colmo de lo yuppie-fiendly-übercool pudiese alguna vez haber sido considerado uno de los barrios más pobres de Berlín,pero asi es.

Y llegamos al cruce neurálgico de Alte Schonhauser str con Weinmeisterstrabe Neue Schonhauser str y Munztrabe. Tomamos por Neue Schoenhauser para despues si subir por Sophiesrabe. Aqui ya comenzamos a adentrarnos de lleno en lo que dió en llamar el barrio de los judios.Si bien otros distritos, desde el afluente Schöneberg hasta el popular Wedding, contaban con importantes comunidades hebreas, Scheunenviertel y el vecino Spandauer Vorstadt en Mitte eran el verdadero corazón de la vida judía en la capital alemana, un corazón que latía gracias a su arteria principal, Oranienburger Straße, calle que concentraba la mayor parte de instituciones hebráicas de Berlín.

Según datos históricos, la presencia judía en Alemania se remonta al Imperio Romano. También queda documentada la existencia del colectivo hebreo en el siglo XIII, cuando se fundó Berlín. La historia moderna de la comunidad judía comienza en 1671, en el momento en que el príncipe elector Federico Guillermo I concede el permiso de asentamiento a 50 familias judías -procedentes de Viena- en el arrabal de Spandau (Spandauer Vorstadt), un conjunto de viviendas miserables en las que se las ingeniaron para vivir miles de emigrantes, hoy norte del barrio -cada vez más señorial-de Mitte. Sólo un hijo de cada una de aquellas familias podía casarse en Berlín y formar otro hogar; les estaba prohibido dedicarse a la agricultura, a la artesanía y al comercio de determinadas mercancías, así como fundar una sinagoga. Sin embargo, el gueto superó las adversidades y prosperó. Su contribución al desarrollo económico y social es innegable; sin embargo, alcanzar ciertos derechos fue lo duro. El permiso para abrir la primera sinagoga se obtuvo en 1714 y la concesión de la ciudadanía prusiana en 1812 con la Declaración de Emancipación, aunque no sería hasta la Constitución de Bismarck de 1871 que los judíos obtuvieron una equiparación legal con el resto de la población. Pero todo acabó con la ascensión del nazismo. En 1925 vivían en Berlín más de 170,000 judíos, un tercio del total de esta comunidad residente en Alemania. En 1946 se contabilizaron 6,000 judíos en Berlín. Hoy tiene más de 12,000 miembros censados, muchos procedentes de Rusia, aunque los no censados –sostienen- se contabilizan igualmente por miles.

En Sophiestrasse 10 nos encontramos con el teatro para títeres Puppentheater Firlefanz que fue fundado en 1982 por Harald Preuss y esta conformado por títeres totalmente artesanales que son joyas en si mismos. Se presentan obras tanto para chicos como "el gato con botas" cenicienta" como obras para grandes, como en este caso " la flauta mágica" de mozart. Impresiona la arquitectura de esta zona con los famosos patios interiores que muchos se transformaron en zonas de turismo de bares y cafes pero otros como este siguen conservando la mística de la arquitectura prenazi.

Una cosa que tambien marca donde estamos parados son los adoquines dorados. La iniciativa se llama “aquí vivió” y se trata de colocar un adoquín dorado frente a los edificios donde se sabe que vivió algún judío o familia judía enviada a los campos de exterminio. El iniciador del proyecto es el artista Gunther Demnig. Se trata de un monumento vivo, que crece y se expande cada día con las peticiones de familiares, vecinos y amigos de alguna víctima. La escultura en realidad se llama “stolpersteine” o “piedras del tropiezo”, porque su textura diferente del resto de adoquines y sino te das cuenta te tropiezas con ellos y te obligan a mirarlos y recordarlos por un instante.

Unos pasos mas allá llegamos a la hermosa Große Hamburger Straße, donde podemos ver varios edificios que aún conservan las marcas del bombardeo aliado y muchos otros que siendo restaurados exhiben instalaciones en homenaje a los judíos que allí habitaron antes de las deportaciones. Große Hamburger Straße antes de la guerra era popularmente conocida como la calle de la tolerancia, por la manera en la que todas estas instituciones colaboraban entre sí y tambien porque en n los pocos metros de su trazado se apelotonan una iglesia protestante, una escuela judía, un hospital católico y un cementerio multiconfesional.

El primero que vemos es el edificio del Hospital St. Hedwig fundado en 1846 por cuatro monjas de la Congregación de Borromäerinnen de Trier y de un corte netamente católico que aun permanece dando servicios a la comunidad. Unos pasos mas allá nos encontramos con la Iglesia de Santa Sofia . Es la única iglesia en Mitte que sobrevivió los bombardeos de la II Guerra Mundial. Su nombre se debe a la reina Sophie Louse que financió la construcción que se inauguraría en el año 1713. Años más tarde le fue añadida la torre de estilo barroco además de albergar un bello campanario del mismo estilo. En su interior podemos disfrutar de su colección de galerías o sus tablados que conmemoran a Karl Wilhem Ramler. También destacan las tumbas de las últimas víctimas de la Segunda Guerra Mundial y la del fundador de la Academia de Canto Carl Friedrich Zelter.

Unos pasos mas allá está la entrada al cementerio judio de Mitte. El Jüdischer Friedhof, o cementerio judío es el segundo lugar de enterramiento más antiguo de toda la ciudad, pero nadie lo diría por su aspecto. El descampado que vemos actualmente, con un camino de gravilla y una única lápida (perteneciente al filósofo Moses Mendelssohn) es lo único que queda del camposanto, que fue destruido por la Gestapo poco después de empezar la guerra. Se dice que el jefe de la gestapo Heinrich Müller, fue enterrado anonimamente aqui en una fosa común. Esto aterra a la comunidad judia internacional. Frente al cementerio encontramos un pequeño conjunto escultórico bajo el nombre “Víctimas judías del fascismo" de los artistas Will and Mark Lammert, que recuerda a las 55000 víctimas de las deportaciones nazis.

En la puerta del cementerio judio tambien nos encontramos con un mural pintado bajo el programa CityArts pieces for peace (Mosaic with youth from around the word) CITYarts involucra a los jóvenes y los artistas profesionales en la creación de arte público, incluso murales y mosaicos. A través de este proceso creativo, CITYarts capacita, educa, y conecta a los jóvenes y niños a nivel local y en todo el mundo para convertirse en participantes activos en la realización de su potencial y la transformación de las comunidades. Este mosaico en particular es llamado Muro de la paz.

La recorrida la finalizamos en Oranienburger Str., escenario de la Noche de los Cristales Rotos (1938) que acabó con gran parte de los símbolos judíos de Berlín,y que fue la avenida principal del barrio judío. En Oranienburger Straße nos topamos con la Neue Synagoge y el Centrum Judaicum. De estilo neomorisco bizantino, la Nueva Sinagoga fue construida de 1859 a 1866 bajo las órdenes de Eduard Knoblauch . Era, con su refinada construcción de acero de la galería y el techo y con su hábil interiorismo una referencia de la ingeniería y la arquitectura del momento. La gran nave principal y las galerías podían acoger hasta 3000 fieles. Una gran cúpula dorada, visible en la lejanía, coronaba el edificio, cuya fachada de entrada, ostentosamente adornada con ornamentos de ladrillo está flanqueada por dos torres, igualmente con cúpulas doradas. La sinagoga sufrió serios daños en la noche del Pogrom, en 1938, debido a la resuelta entrada de los jefes de la policía de la comisaría, y nuevamente debido a las bombas de la Segunda Guerra Mundial. Cuando se dinamitó el espacio de la sinagoga en 1958, no quedaban más que algunos trozos del edificio tirados por la calle. En mayo de 1995 se reabrió el edificio con la exposición permanente "Tuet auf die Pforten”. Restaurada en 1991 y reabierta en 1995, hoy es sede del centro de información Zentrum Judaicum y de una exhibición que contempla la vida de los judíos en Berlín entre 1866 y 1995.

Y ahora si, bajo el gris plomizo del cielo que anunciaba la lluvia inminente nos dirigimos a la Isla de los Museos. Caminamos por la Monbijoustrasse y cruzamos por el puente Monbijou el río Spree hacia el otro lado de la Isla de los Museos. El puente Monbijoubrücke se extiende por el río Spree. Después de años de reconstrucción y medidas de emergencia, la parte norte de este puente fue terminado en 2006. El doble puente original fue construido en 1902 y 1904 y recibió su nombre del cercano Castillo Montbijou, monumento que aun sigue en pie. Y el nombre francés es ciertamente apropiado en este caso por su apariencia en la punta norte de la isla que definitivamente tiene un toque parisino. Esta hermosa estructura de piedra arenisca también está protegida como monumento histórico y sirve como un paso popular para uno de los barrios más animados de la ciudad, Hackescher Markt (y alrededores).

La Isla de los Museos está formada por cinco museos en edificios construidos durante el siglo XIX. Los museos que forman parte de la isla son: Altes Museum o Museo Viejo, el Neues Museum o Museo Nuevo, Alte Nationalgalerie añadida en 1876, el Bode Museum con la mejor colección de numismática de Europa y el Museo de Pérgamo o Pergamonmuseum. Este último se añadió en 1910 para exponer los restos arqueológicos expoliados por los alemanes en Oriente Medio, especialmente destaca el Altar de Pérgamo y la Puerta de Ishtar.

Desde el puente Monbijou está la entrada al Bode Museum. Anteriormente llamado Museo Kaiser Friedrich, el Bode Museum fue inaugurado en el año 1904, alojando en sus comienzos algunas colecciones pictóricas de la era cristiana. Las colecciones principales del museo son la Colección de Esculturas, según dicen una de las más grandes a nivel mundial y la Colección de Arte Bizantino, que alberga una colección de obras de arte de la antigüedad tardía y bizantina. En la segunda planta se sitúa el gabinete numismático que, con más de medio millón de objetos, es una de las colecciones numismáticas más importantes del mundo. La exposición muestra más de 4.000 monedas y medallas que hacen una crónica de la historia de la humanidad, desde el siglo VI a.C. , hasta la llegada del euro en el siglo XXI.

Del otro lado del puente Monbijou esta la calle Am Kupfergraben donde podemos ver los sábados y domingos el famoso mercado de la nostalgia Antik und Buchmarkt am Bodemuseum. Desde el año 1992 funciona este mercado donde alrededor de 60 feriantes muestran sus colecciones de antiguedades y libros a la venta. Esta feria es una meca para los amantes de las rarezas de bibliófilo, así como los cazadores de recuerdos y los fans del mercado de pulgas. También una amplia gama de vitrales, juguetes, pinturas, bronces, Militaria, viejos artículos para el hogar , platos y muebles pequeños, etc. enriquecen la oferta en el mercado.

Y ahora si llegamos a la zona mas interesante para nosotros donde veríamos asomar al imponente Pergamonmuseum y mas adelante al Neues Museum. Unos pasos mas allá entramos al patio interior desde donde se acceden provisoriamente a los principales museos ya que los accesos exteriores estaban en remodelacion. En este solar donde actualmente se encuentra la Isla de los Museos se ubicaban los jardines reales del Castillo de los Reyes de Prusia y de los Emperadores Alemanes. La Isla de los Museos está dentro de la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO no sólo por los museos, sino también por el Arsenal y la Catedral, que también forman parte del conjunto.

La desición estaba tomada y el primer museo que visitaríamos sería el Neues Museum. El Museo Nuevo (Neues Museum) es la joya de los cinco museos que componen la Isla de los Museos. El hecho de que permaneciera cerrado durante 70 años y abriera recientemente sus puertas, hace que sea el uno de los más visitados de Berlín. Construido entre 1843 y 1855, el edificio sufrió severos daños durante la Segunda Guerra Mundial y, durante los 40 años siguientes, las ruinas quedaron expuestas a las inclemencias meteorológicas. No fue hasta 1980 cuando se hicieron los primeros esfuerzos por intentar protegerlo. En 1997, el arquitecto británico David Chipperfield fue elegido para llevar a cabo la reconstrucción del edificio pero hasta el año 2003 no comenzaron las tareas. Las habitaciones destruidas han sido reformadas siguiendo las líneas del edificio original, aunque el arquitecto también aportó sus propias ideas y el edificio no es copia literal del original.

Ya adentro lo primero que vemos es el patio egipcio y sus pinturas murales. Antes de la guerra, las columnas de la corte egipcia daban a los visitantes la sensación de estar en un templo del Imperio Nuevo. Las paredes del patio estaban cubiertas con pinturas de lugares notables del antiguo valle del Nilo. Sólo cuatro pinturas no han sido destruidos por los bombardeos: el templo de Abu Simbel, Philae, el Templo de Horus en Edfu, templo de Karnak. Después de la restauración, este patio quedó dedicado a la vida después de la muerte de acuerdo con las creencias de los egipcios.

Lo mas importante y destacado del Neues Museum es su impresionante colección egipcia. El Museo Egipcio de Berlín (en alemán: Ägyptisches Museum und Papyrussammlung) custodia una de las colecciones más importantes del mundo de antigüedades egipcias. El museo se originó en el siglo XVII de la colección de arte real de los monarcas de Prusia. Alexander von Humboldt había recomendado que se creara una sección egipcia, y los primeros objetos fueron llevados a Berlín en 1828 con Federico Guillermo III de Prusia. Después de la Segunda Guerra Mundial, durante la cual sufrió graves daños, el museo quedó dividido entre el Berlín Oriental y el Berlín Occidental, reunido de nuevo después de la Reunificación de Alemania.

La colección ofrece una visión completa de la cultura y el arte del Antiguo Egipto durante un período de cuatro milenios. El museo está organizado en tres zonas temáticas: la vida cotidiana en el valle del Nilo, la veneración de faraones y dioses, y las creencias en el más allá. También posee parte de los más significativos escritos egipcios antiguos en papiro, como el Papiro Westcar. La colección se compone de objetos que datan desde el periodo predinástico de Egipto (ca. 4000 a.C.) hasta el período de dominación romana, aunque la mayoría datan del reinado de Akenatón (ca. 1340 a.C.)

Esta exposición permite una aproximación a la era de la reina Nefertiti y de su esposo, el gran faraón Akenatón, en torno a 1346 a.C. (Amenhotep o Amenofis IV) Faraón egipcio de la XVIII dinastía (?, h. 1380 - ?, h. 1362 a.C.). Fue sucesor de su padre, Amenofis III. Es recordado como un faraón herético o revolucionario, por cuanto, en un imperio esencialmente inmovilista, se atrevió a introducir un nuevo culto basado en la adoración del dios sol, Atón. Dicho cambio, que entrañaba importantes consecuencias en todos los órdenes de la vida de un Estado teocrático, tenía una intención política, pues permitió al faraón recuperar parte del poder que había ido perdiendo en beneficio de los sacerdotes y de la burocracia civil. En consecuencia, levantó una fuerte oposición, que daría al traste con la reforma tras la muerte de Akenatón.Casado con la bella Nefertiti, accedió al trono a los 18 años. En el quinto año de su reinado decidió romper con el orden establecido, imponiendo la nueva religión y cambiando su propio nombre de Amenofis por el de Akenatón (el que es grato a Atón); la capital fue trasladada a una ciudad nueva, Aketatón (Tell-el-Amarna), situada a medio camino entre las dos capitales tradicionales del Imperio, Tebas (en el Alto Egipto) y Menfis (en el Bajo Egipto).

Akhetaton o Ajetaton fue la ciudad fundada por Amenhotep IV o entre el cuarto y sexto año de su reinado, como nueva capital espiritual del imperio y para recuperar el antiguo culto al disco solar en la divinidad del Aton. La nueva ciudad surgió de la necesidad de distanciarse de Tebas y del clero de Amon que estaba en rivalidad política con las nuevas ideas políticas y religiosas del faraón.Las excavaciones en el yacimiento de Tell el-Amarna, dirigidas por Barry Kemp, han sacado a la luz monumentos como el pequeño templo de Atón. A este recinto templario, durante largo tiempo se había considerado que podía haber sido utilizado como capilla privada para la familia real, pero debido, lo más probable es que se tratara del templo funerario de Akhenatón.

Las "Máscaras de las Momias" encontradas en Meir, muestran de nuevo en auge la antigua costumbre egipcia envolver de forma figurativa el cadáver; las máscaras de las mujeres muestran el esplendor de la joyería y moda de aquel momento en la capital de Alejandría; y los hombres muestran colores y tonos dorados en sus caras, siguiendo el modelo tradicional en el que se rendía homenaje a la divinidad de los difuntos. Solamente sus coronas de flores revelan la verdadera fecha de origen, en el Período Imperial Romano Temprano.

Tambien podemos ver la reconstrucción de la Camara de sacrificio de la tumba de Metjen. Metyen (Mechen) fue un dignatario del Imperio Antiguo, cuya vida transcurrió entre finales de la tercera dinastía y principios de la cuarta dinastía, durante el reinado del faraón Seneferu. Su padre era un escriba que ejercía como juez llamado Anubisemanj. De su madre solo se conoce el nombre, Nebsent.

Para terminar la recorrida de la exposición egipcia nos faltaba visitar la joya de la corona, la pieza mas importante del museo y una de las mas importantes en cuanto a egiptología se refiere, teníamos que visitarla a ella....a Nefertiti.

El Busto de Nefertiti, también conocida como la Mona Lisa de Amarna, es un busto considerado una de las obras maestras del arte egipcio, elaborado por el Escultor Real Tutmose o Dyehutymose (engendrado por Dyehuty) (1330 a. C.), artesano y maestro escultor durante el reinado de Akenatón, y que tenía un taller de escultura en la ciudad de Aketatón en la época del Imperio Nuevo de Egipto, concretamente durante la Dinastía XVIII de Egipto. Ludwig Borchardt, fue el egiptólogo que el 6 de diciembre de 1912 convirtió a la misteriosa esposa de Akenatón de la dinastía XVIII, en una verdadera diosa del arte egipcio. Tras su hallazgo, el busto fue adquirido por un coleccionista alemán que lo donó al Museo Egipcio de Berlín pasando a ser expuesto en el Neues Museum hasta la destrucción del edificio durante la Segunda Guerra Mundial. Por fortuna el busto fue salvaguardado. Finalizada la guerra, y tras décadas de peregrinaje, la escultura se exhibió en diversos museos alemanes, hasta su regreso al rehabilitado Neues Museum de Berlín, en 2009. Allí el busto de la reina Nefertiti se expone ahora de modo especial con motivo de este 100 aniversario de su descubrimiento. Los egipcios ansían el momento de que el busto de la reina Nefertiti regrese a Egipto. Recientemente, han resurgido controversias que afirman que el busto de Nefertiti se sacó de Egipto con la excusa de que era un simple objeto de yeso, sin más valor.Se dice que el busto fue sacado por el grupo alemán, de forma clandestina, escondido entre trozos de cerámica rota y permanece en el Museo de Berlín desde entonces.

La piel del rostro está pintada en tono rojo claro, bronceado, a pesar de que el rostro femenino en el Antiguo Egipto se representaba en tonos amarillos. Presenta un perfil suave, con la nariz recta y pequeña. Los ojos son almendrados, al estilo de Amarna, pintados con el kohl negro. Los labios también son característicos del estilo amarniano, carnosos, bien delimitados y esbozando una ligera sonrisa y están pintados en color rojo. Tiene el cuello muy estilizado y los hombros están cercenados. Las orejas son pequeñas y con gran detalle, a pesar de faltarle algunos fragmentos. Lleva una corona muy alta de color azul, acoplada sobre una banda amarillo oro y alrededor de la misma aparece otra banda amarillo oro, con incrustaciones rojas, azules y verdes. El collar es del mismo estilo que la banda de la corona, con fondo color oro e incrustaciones de los mismos colores. La pieza de apenas medio metro de alto y realizada en yeso y caliza policromadas destaca por su talla delicada y su composición simétrica. Los colores son suaves, perfectamente armonizados y concretamente en el tratamiento de la piel el realismo es máximo y el tono cálido y sensual. La expresión Nefertiti se halla a mitad de camino entre el tradicional hieratismo de la estatuaria egipcia y el realismo gestual que se intentó introducir en la época de Akhenaton. El resultado es un rostro de facciones perfectas y detalles delicados, que dulcifica su seriedad a través de su mirada sosegada y una sonrisa apenas bosquejada. Es perfecto su estudio de proporcionalidad porque las medidas del rostro, de la tiara ceremonial y del pectoral ornado de abalorios dividen en tres partes perfectamente simétricas el conjunto de la pieza. Su composición es equilibrada: la escultura de Nefertiti se ensancha en la parte superior con la forma trapezoidal de la tiara, se estrecha en la parte del rostro y vuelve a ensancharse en la base de la pieza, coincidiendo con la mayor amplitud de los hombros. Esta disposición contribuye a destacar la parte esencial de la escultura que no es otra que el rostro.

Realmente quedamos impactados de la belleza de Nefertiti, pero era hora de terminar de darle la vuelta al museo y queríamos ver otra colección que es opacada por la imponente egipcia, pero que es merecedora de elogios, la colección de Prehistoria e Historia Temprana. Con lo primero que nos topamos es con la escultura en bronce del "Joven de Xanten". Fechada hacie el siglo I d. C. Descubierta por un pescador en 1858, en Luttingen, Alemania, cerca de Xanten.

Ya adentro llegamos a la exposición griega, romana y troyana con varios objetos a la vista, pero con algo que destaca sobre el resto, el patio griego. El “pendant”, el patio griego, adornado con frisos que narran la historia de la caída de Pompeya, y se compone de varias esculturas griegas y romanas en la que destaca la estatua colosal del dios del sol Helios 138-161 A.D bajo un agujero solar realizado en la reconstrucción del museo.

Mas adelante vemos obras tan disimiles como fabulosas como El “Sombrero de Oro de Berlín”, pieza sorprendente de la edad del bronce,o sea hace casi 3000 años que supone un sombrero que daba status y poder. Su estructura está rodeada de muchas inscripciones que dan la hipótesis de que se trata de un calendario lunar y solar. Tambien las Esculturas Cumanas, Kharkiv Oblast, Ucrania, Siglo 12 D.C. destacan en esta impresionante ala del Neues Museum. Otro objeto fascinante del Museo de la Prehistoria se retrotrae un poco más en el tiempo. En medio del Paleolítico (45000 años atrás) un hombre de Neandertal murió en Dordogne, Francia, y de allí procede uno de los fósiles humanos más conocidos, el cráneo de Le Moustier. Gracias a este cráneo se pudo demostrar que los neandertales enterraban a sus muertos, pues existen evidencias de ello en el esqueleto del Homo neanderthalensis de 11 años que halló el suizo Otto Hauser en 1908.

Ya terminada la visita al precioso Neues Museum salimos nuevamente al patio interior de la Isla de los Museos para comenzar a hacer la larga cola que nos deparaba para la segunda de las joyas museísticas de este lugar increíble...El Pergammon Museum.

El Museo Pérgamo fue edificado entre 1910 y 1930 por Ludwig Hoffmann según los planos de Alfred Messel. Antes, de 1901 a 1909 se alzaba un edificio más pequeño en el mismo lugar. A continuación, había hallazgos significativos de excavaciones de los museos de Berlín, como las placas de frisos conservadas entre 1878 y 1886. Pero la falta de cimentos provocó daños en el edificio, de modo que tuvo que ser demolido antes de la I Guerra Mundial.La originalidad de este museo, inaugurado en 1930, reside principalmente en su propio concepto: el edificio no fue construido para albergar obras de arte, sino que primero se trajeron las obras de arte, y después, a su alrededor, se construyó el edificio. De esta manera, las propias maravillas, la mayor parte de ellas arquitectónicas, constituyen las paredes y las columnas de este museo. Las zonas más destacadas de este museo son las dedicadas al Islam, Roma, Grecia y el periodo helenístico (incluyendo la ciudad de Pérgamo, que es la que da nombre al museo), y sobre todo Mesopotamia y el Próximo Oriente. Incluye tres museos en uno: la Colección de antigüedades clásicas, el Museo del Antiguo Oriente Próximo, y el Museo de Arte Islámico.

Despues de una paciente hora logramos ingresar al Museo de Pérgamo. Lo primero que nos encontramos es la famosa Vía de las Procesiones hacia la Puerta de Ishtar de Babilonia. La Via de las Procesiones era la principal vía de acceso a Babilonia. Al oeste de ella se encontraban los principales edificios de la urbe. Formaba parte de la Babilonia reconstruida por el rey Nabucodonosor II, quien es conocido por su interés en las grandes obras de arquitectura. Era utilizada como recorrido festivo y sagrado entre Esagila y el templo de Año Nuevo en la festividad de Año Nuevo, una de las más importantes de la ciudad; por ella, en las fiestas, se realizaban procesiones con las estatuas de los dioses. Comenzaba en el extremo norte de la muralla exterior, junto al palacio de Verano o segundo palacio real de Nabucodonosor II, y continuaba paralela al curso coetáneo del Éufrates hasta entrar en el recinto interior atravesando la famosa puerta de Ishtar. Aún paralela al río, que allí tomaba otro ángulo, continuaba dejando al oeste las fortalezas y palacios construidos por Nabucodonosor II, los Jardines Colgantes, el Etemenanki, históricamente identificado como la Torre de Babel, y Esagila, muriéndose cerca del puente que conectaba con el otro lado del río.

Cruzada la Via de las Procesiones entramos a una de las maravillas del Museo de Pérgamo. La Puerta de Istar (o de Ishtar) fue originalmente una de las 8 puertas monumentales (14 metros de altura por 10 de ancho) de la muralla interior de Babilonia, a través de la cual se accedía al templo de Marduk, donde se celebraban las fiestas propias del año nuevo. El nombre de Istar lo recibe de la diosa del mismo nombre a la cual estaba consagrada que era la antigua Venus sumeria que los hebreos llamaron Astarté.

Originalmente, la puerta de Ishtar, como parte de las murallas de Babilonia, era considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, hasta que en el siglo VI dC fuera reemplazada en la lista por el Faro de Alejandría. Otra de las obras de su autor, el rey Nabucodonosor II figuraría sin embargo en la lista por más tiempo: los Jardines Colgantes de Babilonia, de los cuales todavía no se ha encontrado ni rastro y su existencia se sigue suponiendo gracias a testimonios ilustres como los del historiador griego Heródoto.

Fue construida en el año 575 a. C. por Nabucodonosor II en el lado norte de la ciudad.Se compone de adobe y cerámica vidriada, la mayoría de color azul debido al lapislázuli (lo que la hacía contrastar fuertemente con todos los edificios de su alrededor), mientras que otros son dorados o rojizos. Éstos últimos se disponen dibujando la silueta de dragones, toros, leones y seres mitológicos. La parte inferior y el arco de la puerta están decorados por filas de grandes flores semejantes a margaritas. La Puerta de Istar contaba también originariamente con dos esfinges dentro del arco de la puerta, que se han perdido hoy en día.Los cimientos de la puerta de Ishtar fueron hallados entre 1899 y 1914 por el arqueólogo Robert Koldewey, famoso mundialmente por ser el descubridor de Babilonia. Koldewey inventó técnicas de excavación arqueológica para poder extraer con seguridad los frágiles ladrillos de adobe, uno por uno, lo que le llevó casi dos décadas.

Aprovechamos que justo en nuestra visita al Museo de Pérgamo se presentaba una exposición temporal de la ciudad de URUK para conmemorar el centenario del inicio de las excavaciones de la que se considera la primera ciudad de la Humanidad. Hace unos 5000 años, Uruk inició un proceso hacia la vida urbana o urbanización de su sociedad al ser el primer enclave urbano en todos sus aspectos, más allá de su arquitectura. Fue donde se inició la escritura, la burocracia, las instituciones estatales… y por lo tanto, lo que nosotros concebimos como ciudad; no un mero enclave urbano sino dotado, además, de un sistema administrativo y/o socio-político concreto.

Hace cien años, arqueólogos alemanes comenzaron a trabajar en Uruk (llamada hoy Warka). Después de que arqueólogos ingleses exploraron este terreno en el sur de Irak a mediados del siglo XIX, llegaron a la región miembros de la Sociedad Oriental Alemana, fundada 15 años antes. Solicitaron y recibieron la correspondiente autorización del Gobierno Otomano para llevarse numerosos objetos a título oneroso, lo cual era por entonces habitual, según resaltan los organizadores de la exposición. Esos objetos se hallan hoy principalmente en el Museo de Pérgamo y en Heidelberg. En Heidelberg se encuentra la colección de Uruk-Warka del Instituto Arqueológico Aleman.

Junto a objetos cedidos temporalmente por el Reino Unido y Francia, así como reconstrucciones digitalizadas de edificios, la exposición brinda hoy una fiel imagen de la vida política, cultural y cotidiana de Uruk. Uruk es la ciudad más antigua conocida de la historia de la Humanidad. Pero las excavaciones arqueológicas nunca hubieran tenido el espectacular efecto que tuvieron entonces sin los trabajos simultáneos en Babilón, también en Irak. De allí los arqueólogos alemanes trajeron la famosa Puerta de Ishtar, que desde entonces ha sido la pieza estrella de la colección del Museo de Pérgamo. Sin embargo, los expertos no tienen duda de la singular importancia de Uruk, escenario de la epopeya babilónica de Gilgamesh. Se estima que hasta hoy sólo se ha hallado un cinco por ciento de los restos de esta antigua ciudad.

Abandonamos el Museo de Oriente Próximo para pasar al siguiente museo dentro del museo. La colección de antigüedades clásicas(Antikensammlung) recoge los objetos del mundo griego y romano -incluyendo vestigios arquitectónicos, esculturas, vasos, inscripciones, mosaicos, bronces o joyería. Pero principalmente las atracciones que hacen a esta muestra única son el Altar de Pérgamo (que da nombre al museo)el Templo de Trajano y la puerta del Mercado de Mileto.

Pérgamo fue un pequeño asentamiento durante la Época Arcaica. Lisímaco, uno de los generales de Alejandro Magno y quien que se había convertido en el soberano de Anatolia después de 301 a. C., entregó los gastos de la guerra, por la cantidad de 9000 talentos (se cree que 1 talento equivale a US$ 7500 aprox.), a Filetero, comandante de Pérgamo. El reino fundado por Filetero con esta suma de dinero tras la muerte de Lisímaco, floreció y se convirtió en el centro cultural más eminente del período helenístico durante 150 años. Eumenes I, Átalo I y Eumenes II ocuparon sucesivamente el trono después de Filetero. Eumenes II tomó la Acrópolis de Atenas como un ejemplo e hizo adornar la acrópolis de Pérgamo con obras de arte que reflejaban el buen gusto. Pérgamo se convirtió en una de las más elegantes ciudades del mundo. Átalo III, quien sucedió a Átalo II, entregó sus tierras a los romanos cuando murió en el año 133 a. C.

Lo primero que vemos es el Templo de Trajano. El emperador romano Tajano lo comenzó a construir en la ciudad de Pérgamo en el año 110 D.C. pero después de su muerte el emperador Adriano (117-138) terminó el templo en el año 128 D.C. Tambien se pueden ver dos bustos en el templo que pertenen una a Trajano y la otra a Adriano. Tambien se puede ver el Pronaos del templo de Zeus Sosípolis o el Intercolumnio del Templo de Júpiter en Baalbek, Libano.

Al lado mismo del precioso Templo de Trajano de Pérgamo encontramos otra de las joyas de este Museo, la imponente Puerta del Mercado Romano de Mileto. Alemania no se podía quedar atrás. Inglaterra y Francia se habían hecho con algunas de las obras más impresionantes de la civilización que se había puesto de moda en Europa, la egipcia. Y Egipto ya empezaba a poner trabas serias para sacar de sus fronteras lo hallado en excavaciones, de hecho, empezaba a poner problemas para conceder permisos para realizar esas mismas excavaciones. Por ello, aprovechando la necesidad del decadente Imperio Otomano,los alemanes no solamente excavaron en Pérgamo, sino tambien muchas otras ciudades que se habían significado en el periodo helénico o en el romano y que estaban listas para vaciarse. Mileto era una de ellas. Y la Puerta de su Mercado la mejor opción para llevarse un grandioso recuerdo de la época romana que hiciera justa compañía al Altar de Zeus de los Atálidas.

La Puerta del Mercado de Mileto se situaba en la ciudad de Mileto, perteneciente al puerto de mar que actualmente está situado en Turquía. Antiguamente había sido una ciudad griega y se encontraba cerca de la desembocadura del río Meandro y a 180 km de la ciudad de Pérgamo. Mileto era una ciudad de comerciantes y por eso su mercado era muy importante y se encontraba en una plaza del centro de la ciudad. La Puerta de estilo romano fue construida cuando gobernaba el emperador romano Adriano (S.II d.C) y correspondía a la entrada sur del Mercado de Mileto. Más tarde, en el S.VI, el emperador Justiniano ordenó construir una muralla alrededor de la ciudad de Mileto y la Puerta del Mercado formó parte de la muralla. En el S.XII hubo un terremoto que destruyó la Puerta que quedó enterrada hasta que en el S.XX, Theodor Wiegand con un grupo de arqueólogos alemanes la encontró y pocos años más tarde la trasladaron en 533 cajas a Berlín.

La Puerta mide 29m de ancho y tiene una altura de 17m. y está compuesta por dos alturas iguales pero la de abajo más grande que la de arriba. Las tres puertas de la parte de abajo están formadas por arcos de medio punto. Al lado de cada puerta hay un escalón y sobre él hay 8 columnas de dos estilos, corintio por sus hojas de acanto y jónico por sus volutas. Además, en los extremos el escalón sobresale con dos columnas que dan mayor profundidad a toda la construcción. Las tres puertas de la parte de arriba son solo de decoración.

Para terminar esta recorrida por el Antikensammlung del Pergamon Museum nos adentramos a una nueva sala donde hayamos a la pieza mas importante de este Museo dentro de un Museo, el altar de Zeus en Pérgamo. Este templo de la época helenística, llamado Altar de Pérgamo, dedicado a Zeus, responde a un nuevo tipo de edifico religioso, que durante este periodo artístico de la segunda mitad del siglo IV a.C. se puso de moda en los territorios dominados por el imperio griego de Alejandro. Pérgamo se convirtió en uno de los núcleos principales del mundo helenístico, especialmente durante los reinados de Eumenes II (263 - 241 a.C.) y Atalo II, sucesores de Alejandro.En la tradición clásica los altares para los sacrificios se levantaban delante de los templos, como construcciones de menor importancia, ahora éstos adquieren una gran monumentalidad e independencia, y este es el caso del Altar de Pérgamo.

Tiene una estructura casi cuadrada de 38 x 36 metros de lado, constituida por una gran escalinata que rodea una plataforma sobre la que se dispone el altar o ara propiamente dicha; a este cuerpo central se unen dos brazos o antepechos que avanzan hacia el frente y encuadran el altar. En alzado domina la elevación de la gran escalinata, más prologada en el cuerpo central que en los laterales del edificio, y un inmenso zócalo decorado con relieves, y que sirve de soporte a una columnata de orden jónico que también actúa como pantalla visual ocultando el altar de los sacrificios. Hay una especie de inversión en la colocación de los elementos arquitectónicos jónicos: el friso no forma parte del entablamento sino del pódium o basamento del templo, cuya enorme elevación y la poca altura de las columnas minimizadas visualmente por tener sobre si directamente la cubierta, tiende a exagerar el sentido de monumentalidad y volumen exterior de todo el conjunto.

Uno de los aspectos más relevantes de este edificio lo constituye la decoración escultórica de los frisos del podium, cuyos medios relieves de cerca de 2'30 metros de altura por 120 metros de largo son ejemplo de expresividad, movimiento y detallada narrativa. Los relieves están dedicados al tema de la Gigantomaquía y representan los triunfos de Zeus y Atenea sobre sus enemigos los gigantes, aunque en realidad es un símbolo de los enfrentamientos entre los griegos y los bárbaros, asignando al propio rey de Pérgamo el papel del dios vencedor y Atenea la diosa protectora. Los dioses derrotan de forma contundente a los gigantes en diferentes combates singulares. Los personajes desnudos ostentan una anatomía musculosa y voluminosa. Los vestidos parece que se muevan por un fuerte viento como por ejemplo Atenea tomando al gigante Alcione por el pelo. La iconografía se interpretó siguiendo los textos de la Teogonía de Hesíodo y la biblioteca de Apolodoro. Según el mito la monstruosa raza de los gigantes, hijos de Urano y Gea, se disputaron el dominio del universo con los dioses olímpicos, pero estos los derrotaron bajo la dirección de Zeus y Atenea. El mito es una victoria de la civilización contra la barbárie. Se desconoce el esultor que proyectó la gigantomaquia, parece que fue ejecutado por unos cuarenta maestros, es de destacar la notoria unidad de estilos. Tambien se puede destacar que la zona interna presenta un friso de tamaño menor, 1´50 x 80 metros, en el que se narra el mito de Télefo siendo mucho más clasicista que el exterior.

Nos quedaba una exposición mas para ver en este imponente museo y hacia allí fuimos. El Museo de Arte Islámico (Museum für Islamische Kunst)está situado en el ala del sur del Museo Pergamon. Su exposición permanente está dedicada al arte de los pueblos islámicos desde el siglo VIII al XIX. Las obras de arte que conserva provienen de un gran área geográfica que abarca desde España hasta la India. El foco principal de la colección se centra en Oriente Medio incluyendo Egipto e Irán. Incluye decoraciones arquitectónicas, joyería, y manuscritos. Las decoraciones arquitectónicas representan una de las atracciones principales del museo. Las artes aplicadas incluyen trabajos en todos materiales posibles: cerámica, metales, madera y hueso, cristales, textiles, alfombras, etc.

El museo ofrece muchos ejemplos espaciales de la arquitectura islámica como la fachada de piedra de Mschatta del siglo VIII, con una longitud de 33 metros, una altura de cinco metros, y dos torres. Otros de los hitos de la colección son el cuarto de Alepo, algunas paredes de palacios de Samarra y nichos de oración de Turquía e Irán. En el sector de artes decorativas, el museo presenta obras elaboradas con casi todos los materiales: cerámica, metal, madera, piedra, hueso, vidrio, alfombras y otros textiles. También hay una colección extraordinaria de libros, miniaturas y caligrafías, así como de orfebrería de distintas partes del mundo de ámbito musulmán.El museo a lo largo de la exposición exhibe numerosos ornamentos arquitectónicos y piezas, bajo la dinastía de los Omeyas se construye el pequeño castillo del desierto Jurbat ak-Minya, así como fragmentos de murales antiguos del baño real Qusair Amra. Con respecto a los árabes que vivían en la Península Ibérica esta representada por la cúpula de madera de madera de la Alhambra de Granada, es de los principios del siglo XIV, en madera de cedro y chopo, tallada y pintada. La Cúpula fue decorada con un elaborado trabajo de estuco, que originalmente se encontraba situada en una de las salas de la torre de las Damas dentro del palacio del Partal. Desde las ventanas de esta torre se tienen vistas de la ciudad de Granada y del complejo palatino, incluyendo partes desaparecidas en la actualidad y construidas por el gobernante nazarí Muhammad III (r. 701–708 / 1302–1308). El lema de los gobernantes nazaríes, “No hay más vencedor que Dios”, tiene un lugar destacado.

El Museo de Arte Islámico tiene un pasado largo y turbulento. El Sultán de Turquía regaló al emperador alemán la fachada de Mschatta. Este gesto fue aprovechado por Wilhelm von Bode, director de los Museos Reales, para crear un departamento de Arte Islámico en 1904. La colección de Arte Islámico creció y por fin se mostró en una nave del recién construido Museo de Pergamon en 1932. El inicio de la Segunda Guerra Mundial causó el cierre del museo. Parte de la colección se quemó, en cuanto a la fachada de Mschatta, se destruyó una torre. Algunos objetos fueron llevados a Alemania Occidental, mientras que otros se llevaron a la Unión Soviética. El Museo de Arte Islámico como parte del Museo de Pergamon se inauguró de nuevo en Alemania del Este en 1954. Las obras que habían sobrevivido a la guerra estaban restauradas. Una Parte de la colección original fue expuesta en el nuevo Museo de Arte Islámico de Dahlem en Alemania Occidental. Después de la reunificación alemana, en 1990, los dos museos se unieron también. El Museo de Arte Islámico se inauguró de nuevo con otra organización. Actualmente, y desde el 2000, el Museo de Pergamon muestra una de las colecciones más completas de arte islámico de Alemania. El museo se vuelca en la actualidad en la restauración y conservación de alfombras, libros y otras obras de arte. Se relaciona con restauradores de renombre internacional y con otros museos islámicos, y forma a muchos jóvenes restauradores para alentar el interés en la conservación del arte islámico.

Nos fuimos de la isla de los museos y con la vuelta del sol decidimos pasear por los alrededores de la estación Hackescher Markt. El Hackescher Markt es una plaza de la zona de Mitte, en Berlín que hacía las veces de mercado y que destaca por su amplia y espaciosa área, además de los diversos locales comerciales que se encuentran cerca.

Inicialmente la zona del Hackescher Markt era un terreno pantanoso, pero el Rey Federico II de Prusia, dentro de la intención expansionista decidió que se construyan nuevas casas y edificaciones, lo que trajo consigo una plaza en el año 1750. Ya para el año 1882 se autorizó el paso del servicio de transporte S-Bahn, construyéndose así la estación Berlin Hackescher Markt.

Comentarios 2

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Martin dice:
Abril 30, 2016 at 06:38

Nada mas fantástico que el Pergamon de Berlin.

Walter Marquez dice:
Abril 30, 2016 at 06:41

Ambos museos, el Pergamon como el Neues me parecerieron de los mejores que vi en mi vida. Una maravilla.

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